El dolor articular, o artralgia, aparece en varias enfermedades y hasta ahora el mecanismo no está del todo claro. Los elementos articulares (ligamentos, cartílagos, cápsulas, huesos) tienen receptores del dolor y responden a procesos inflamatorios e irritaciones mecánicas. Durante el movimiento, los receptores de las articulaciones se irritan, sus señales ingresan al cerebro y la persona siente dolor. Durante la inflamación, los receptores se vuelven más sensibles a cualquier irritación, porque las células del sistema inmunológico liberan sustancias que se convierten en conductoras del dolor.
Por lo general, el dolor en las articulaciones no se acompaña de hinchazón de los tejidos blandos circundantes, defectos del contorno o enrojecimiento. Al palpar la articulación, el dolor es moderado. En algunos casos, no hay signos evidentes de inflamación en las radiografías. Tampoco hay quejas sobre una disminución significativa de la movilidad de las articulaciones grandes.
La artralgia suele acompañar a las enfermedades reumáticas. En este caso, las articulaciones duelen y duelen cuando cambia el clima. Son más comunes las molestias intensas en las articulaciones de la rodilla y la cadera. Por la mañana, el paciente no podía levantarse inmediatamente ni caminar rápidamente debido a la rigidez y el dolor en las articulaciones.
Si el dolor en las articulaciones es paroxístico, aparece inesperadamente, se vuelve más intenso al cabo de un día, dura varios días y es solo un dolor articular, entonces podemos suponer la presencia de artritis debido a la gota. Los cristales de ácido úrico se acumulan en el tejido articular e irritan el tejido, provocando dolor.
Si la artralgia aparece en las articulaciones grandes (rodillas, caderas), crece lentamente, se vuelve más fuerte durante el trabajo físico y se combina con rigidez por la mañana, entonces se pueden diagnosticar cambios degenerativos-distróficos: osteoartritis.
Razón

El dolor articular tiene muchas causas. Una de las causas más comunes de artralgia es la infección aguda. El dolor en las articulaciones puede aparecer antes de los signos iniciales de la enfermedad o en una etapa temprana. A menudo, durante el proceso infeccioso, daña las articulaciones de todo el cuerpo. Al mismo tiempo, la amplitud del movimiento en él no cambia.
La artralgia posinfecciosa grave aparece durante las infecciones urogenitales e intestinales.
Las articulaciones sufren de sífilis secundaria, endocarditis, tuberculosis. Si hay un foco de infección crónica en el cuerpo, por ejemplo, en los riñones, conductos biliares, órganos pélvicos, enfermedades parasitarias, las articulaciones también duelen.
Las causas comunes de dolor en las articulaciones son:
- Enfermedad de la tiroides.
- Envenenamiento con sales de metales pesados.
- Lesión física.
- Uso prolongado de ciertos medicamentos.
Me preocupa el dolor en las articulaciones debido a diversas enfermedades. Se dividen en 2 grandes grupos:
- La artritis es una enfermedad inflamatoria de las articulaciones causada por infección, procesos autoinmunes, disfunción de las glándulas endocrinas y metabolismo.
- La artritis es una enfermedad asociada con la destrucción del cartílago articular y la superficie articular subyacente del hueso. Con el tiempo, el cartílago se vuelve áspero, pierde elasticidad y se agrieta.
La división de las enfermedades de las articulaciones en artritis y artrosis es condicional. Sin tratamiento, la artritis acaba convirtiéndose en artrosis, porque el proceso inflamatorio altera el metabolismo del cartílago. No reciben suficiente nutrición y rápidamente adelgazan y colapsan gradualmente.

En la artrosis, inicialmente asociada con un esfuerzo físico en la articulación, la inflamación se desarrolla con el tiempo. Se produce por la acumulación de fragmentos de cartílago y tejido óseo en la cavidad articular y desencadena una reacción inflamatoria.
Los grupos de riesgo para el desarrollo de esta patología incluyen:
- Mujeres durante la menopausia.
- Personas mayores con cambios corporales importantes relacionados con la edad.
- Pacientes obesos.
- Pacientes con antecedentes de traumatismo articular.
- Atleta.
- Personas con determinadas profesiones. Por ejemplo, las articulaciones de la rodilla suelen sufrir en quienes pasan muchas horas de pie (profesores, cirujanos, peluqueros, etc.). El dolor en las articulaciones de las manos es un síntoma común entre músicos, cajeros y cargadores que realizan movimientos monótonos con las manos.
Especies

Existen diferentes clasificaciones para el dolor articular. Según la localización de las artralgias, se distinguen:
- Monoartralgia (dolor en 1 articulación).
- Oligo artralgia (afecta de 2 a 5 articulaciones).
- Poliartralgia (dolor en más de 5 articulaciones).
Dependiendo de la ubicación de la articulación, la artralgia se divide en general y localizada.
Las características de la artralgia son:
- Afilado y aburrido.
- Temporal y permanente.
- Débil, medio e intenso.
Las características y condiciones para la aparición de artralgia dependen del diagnóstico. Los síntomas más comunes del dolor articular son:
- comenzar. La artralgia aparece al principio al caminar y luego desaparece al moverse. Se asocia con la fricción de la superficie articular del hueso, que está cubierta por tejido cartilaginoso destruido. Después de varios pasos, esta masa se acumula en la inversión de la cápsula articular y la artralgia desaparece.
- angustia. Aparecen tras el trabajo físico de las articulaciones y desaparecen con el reposo.
- noche. Confirmaron daños graves en las articulaciones y, debido a la congestión, presión arterial sobre el tejido óseo debajo del cartílago. Después de una noche de sueño aparece una sensación de rigidez en las articulaciones y al moverse las molestias desaparecen.
- Permanecer. Ocurre cuando hay inflamación en la cápsula articular.
- De repente (restricciones articulares). Provocado por el pellizco de un trozo de hueso o cartílago atrapado entre dos superficies articulares.
- Migrar. Primero duele una articulación, luego el dolor pasa a otra.
- reflejado. No se sienten en la articulación afectada, sino en las articulaciones cercanas. Por ejemplo, si usted tiene una enfermedad en la articulación de la cadera, le duelen las rodillas.
Diagnóstico

Si tienes artralgias no debes automedicarte. Si tiene dolor en las articulaciones, asegúrese de consultar a su médico para determinar el diagnóstico. Después del examen principal, lo derivará a una consulta con un traumatólogo ortopédico o un reumatólogo. Si la articulación previamente lesionada se vuelve dolorosa, está indicada una consulta con un cirujano.
Al visitar al médico, es importante comentar lo siguiente:
- Cuando aparece el dolor.
- Desde donde el dolor disminuye y cede.
- ¿Con qué frecuencia ocurren los ataques dolorosos?
- La artralgia apareció por primera vez o existió antes.
- ¿Hay hiperemia, hinchazón o deformación de las articulaciones?
- ¿Ha tenido estrés, enfermedad respiratoria aguda o actividad física extenuante últimamente?
Esta información ayudará al especialista a sacar conclusiones sobre el estado de las articulaciones del paciente y a realizar un diagnóstico.
Después de determinar la naturaleza del dolor en las articulaciones, el médico prescribirá un examen y le dará una derivación para:
- Análisis generales de sangre y orina.
- Análisis de sangre bioquímico.
- Inmunodiagnóstico.
- Radiografía, tomografía computarizada, resonancia magnética, ecografía articular.
- Si es necesario, haga una biopsia del tejido dañado.

Radiografía de la articulación. Este método permite examinar la articulación en dos proyecciones y es posible realizar una artrografía radiopaca.
Mediante resonancia magnética y tomografía computarizada, se puede evaluar en detalle el estado de la estructura osteocondral y los tejidos blandos.
Ecografía articular. Ayuda a identificar derrames en la cavidad articular, erosión de la superficie articular del hueso, cambios en la membrana sinovial y evaluar el ancho del espacio articular.
Métodos de examen invasivos. Si está indicado, se realiza punción articular y biopsia sinovial. En casos difíciles, se realiza una artroscopia (examen de la cavidad articular desde el interior).
Las pruebas de laboratorio ayudan a identificar signos de inflamación y patología reumática. En sangre periférica se determinó la velocidad de sedimentación globular, el nivel de proteína C reactiva, el ácido úrico, el anticuerpo antinuclear, el factor reumatoide y la ACCP. El líquido sinovial se somete a análisis microbiológico y citológico.
Tratamiento
Para el dolor articular, el tratamiento debe ser integral. Las tácticas incluyen reducir la carga mecánica en la articulación, eliminar la inflamación y prevenir el desarrollo de la enfermedad subyacente. Sólo así se puede frenar la degeneración del cartílago, mantener la movilidad articular y mejorar la calidad de vida de los pacientes con artralgias.
Para reducir el dolor en las articulaciones, se prescribe lo siguiente:
- Analgésicos y antiinflamatorios.
- Fisioterapia (terapia de ondas de choque, ozonoterapia, mioestimulación, fonoforesis).
- Ejercicio terapéutico.
- masaje
- Acupuntura.
- Corrección ortopédica o quirúrgica.
La terapia conservadora se lleva a cabo con medicamentos antiinflamatorios no esteroides, alivian el dolor y tienen un efecto antiinflamatorio. Los condroprotectores retardan la progresión de la osteoartritis. Estos medicamentos reducen la inflamación y previenen una mayor degeneración del cartílago de las articulaciones. Incluyen componentes del cartílago: condroitina, glucosamina. Los condroprotectores favorecen el proceso de recuperación del tejido cartilaginoso.
Para eliminar los espasmos del músculo esquelético, se prescriben relajantes musculares.

Si la artritis está asociada con una infección, entonces están indicados los antibióticos.
Para el buen funcionamiento de las articulaciones y el proceso de recuperación, también se prescribe un complejo de vitaminas y minerales. Son muy importantes las vitaminas A, C, E, del grupo B y los elementos minerales calcio y selenio.
En caso de inflamación grave y sin efecto del tratamiento, se prescriben glucocorticosteroides de acuerdo con el esquema.
El tratamiento farmacológico se complementa con ungüentos que calientan, alivian el dolor y tienen un efecto antiinflamatorio.
Si la artralgia es muy grave, se realiza un bloqueo de las terminaciones nerviosas. Para ello, utilizan fármacos potentes que le permitirán olvidarse del dolor en las articulaciones durante mucho tiempo.
Para reducir la artralgia, se protege la articulación de la sobrecarga. Estar de pie durante mucho tiempo, levantar y transportar objetos pesados ejerce una presión sobre las articulaciones que supera con creces la carga permitida y contribuye al daño del cartílago.
Para evitar artralgias, siga estas reglas:
- Normaliza tu peso.
- Use zapatos cómodos con tacones bajos; Si tienes pie plano, utiliza plantillas ortopédicas.
- Evite el estrés psicoemocional y físico.
- Mientras trabaja, cambie la posición de su cuerpo con más frecuencia, tómese cinco minutos para moverse y aliviar la tensión muscular.
- Para mantener la actividad física, elija ejercicio moderado. La movilidad se alterna con periodos de descanso.
- Haga ejercicio regular que alivie la tensión en sus articulaciones. Por ejemplo, puede doblar y estirar las piernas sentado o acostado durante 20 a 30 minutos y hacer ejercicios de "ciclismo". Después de esto, descansa durante 7-10 minutos para mejorar la circulación sanguínea. Este ejercicio ayuda a fortalecer el cartílago de las articulaciones de las piernas.
En casos severos, se requiere tratamiento quirúrgico. A través de una pequeña incisión, el médico eliminará el tejido necrótico de la cavidad articular. Si se ha acumulado líquido en la articulación, se realiza una punción.
Para reducir la carga y aumentar la movilidad de la articulación enferma, se realiza una osteotomía periarticular. Los huesos que forman la articulación se cortan para que luego puedan crecer juntos en un ángulo determinado.
En casos severos, se realiza reemplazo de articulaciones.
Prevención

Para prevenir la artritis, siga estas recomendaciones:
- Si estás gordo, normaliza tu peso.
- Beba al menos entre 1,5 y 1,7 litros de agua al día.
- Evite la hipotermia.
- Vive un estilo de vida activo.
- Evite el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
- El sueño nocturno debe durar al menos 8 horas.
- Camine afuera con la mayor frecuencia posible.
- Intente cambiar la posición de su cuerpo con más frecuencia.
Resumen
Según las estadísticas, la artralgia en las extremidades superiores e inferiores ocurre en la mitad de las personas mayores de 40 años. En pacientes mayores de 70 años, la enfermedad articular se observa en el 90% de los casos. Si la articulación duele repentinamente, consulte a un médico de inmediato para determinar la causa y prescribir un tratamiento. Cuida tus articulaciones y cárgalas de actividades útiles. Sólo el ejercicio físico puede mantener la movilidad de las articulaciones, incluso si el cartílago está dañado y el movimiento causa molestias.

























































































